la red de la Federación Estatal de Compañías y Empresas de Danza

Sinopsis

Y de postre un erizo es una suerte de manifiesto. La descripción del proceso creativo se utiliza como pretexto para hablar de posicionarse, del arte, de lo que conmueve, de hechos o situaciones que influyen en el camino desde que arranca el proceso creativo hasta que se genera una pieza. Es una monólogo interno y al mismo tiempo un diálogo con un interlocutor real o ficticio.

Origen y objetivo

La idea de Y de postre un erizo surge de la novela La elegancia del erizo de Muriel Barbery, en la que se habla de tres personajes aislados que habitan un mismo edificio y que aparentemente no tienen nada en común, de cómo sus vidas se entrelazan en un momento determinado.

El objetivo es mostrar parte de un proceso creativo que en este caso es más automático o visceral que cerebral. Constantemente se interpela al espectador a que sea activo y escoja dónde se quiere situar en la escena: cómo un espectador cómodamente sentado en la butaca o alguien que se moja y forma parte de ella. Es una proyección en realidad del propio proceso de la creadora hasta decidir asumir riesgos.

Lenguaje escénico

Y de postre un erizo es un solo de teatro danza.
El espacio está vacío, provisto sólo del cuerpo de la intérprete, que es considerado sujeto y objeto de arte al mismo Eempo.
La atmósfera y los ambientes se generan a través de la luz y las proyecciones. Proyecciones de pinturas, fotografías que han formado parte del proceso.
El cuerpo se convierte en una estatua o se mueve por el espacio investigando las dimensiones y las posibles interacciones con el mismo

Duración y público objetivo

La duración aproximada es de 80 minutos. El público objetivo es adulto y adolescente.

Créditos y ficha técnica
Fecha creación: 04/10/2019 / En activo

Creación, interpretación, dirección: Cristina Hernández Cruz
Iluminación: Cristina Hernández Cruz (Colabora Baltasar Patiño)
Espacio sonoro: Cristina Hernández Cruz/Nacho Sanz
Vestuario: CrisEna Hernández Cruz
Fotografía: Hugo Cebrián