la red de la Federación Estatal de Compañías y Empresas de Danza

La serpiente, animal venerado y temido por igual, desde la antigüedad y con un simbolismo ambivalente, rico y complejo, ha sido encarnada en multitud de leyendas y mitos: como imagen de la energía y de la fuerza pura y sola, alegoría de la sabiduría que vive bajo tierra y emerge hacia la luz, como emblema amenazante y signo inequívoco del mal, efigie de la deidad, símbolo de la vida renovada y de la resurrección, evocación suprema de la tentación y el pecado o como personificación del poder femenino.
Vanesa Aibar se incorpora libremente a esta tradición estableciendo una analogía -simbólica y formal- entre la sierpe y el arquetipo de la bailaora que se construye a partir del Romanticismo presentándola como una hembra extremada, poderosa, regia; un animal ondulante, pecaminoso, bello, armónico; poseedora de una fuerza atávica que a un tiempo la muestra como amante,
compañera, esposa o madre.

Créditos y ficha técnica
Fecha creación: 09/02/2019 / En activo

EQUIPO CREATIVO
Vanesa Aibar, Francisco Sarabia Marchirán. Dirección, concepto y dramaturgia
Vanesa Aibar. Coreografía
Juan Carlos Lérid.. Asesor coreográfico
Susana Guerrero. Colaboración especial escultura y atrezzo
José Torres Vicente. Composición y dirección musical
Rocío Guzmán y Tremendo hijo. Adaptación letras populares
Benito Jiménez. Diseño de iluminación
Pedro León. Diseño de sonido
Germán Hidalgo y Ventura. Vestuario
Manuel Campos. Artesanía en papel
Raquel Álvarez. Fotografía
Ana Solinís. Diseño Gráfico / Fotografía

EQUIPO ARTÍSTICO
Vanesa Aibar. Baile
José Torres Vicente. Guitarra
Rocío Guzmán, Tremendo hijo. Cante
Benito Jiménez. Técnico de iluminación
Pedro León. Técnico de sonido
Vanesa Aibar. Producción
Gestora de Nuevos Proyectos. Co-producción
María Molina. Distribución y Management