la red de la Federación Estatal de Compañías y Empresas de Danza

En mi vida muchas veces me encontré con discriminación hacía mi color de piel. Enfrenté estas situaciones con frustración y enfado. Me preguntaba: Como puede ser que en la era de la información aún existen personas que juzguen a otras personas por ser diferente a ellos?

En un reciente viaje a Buenos Aires estuve de camino al estudio cuando me encontré con unos chicos que me gritaron: «Carbón con patas!». Aunque fue claramente un ataque racista, esta vez no sentí rabia, no, en vez de ello me hizo dibujar una imagen en mi mente. Por primera vez no sentí la urgencia de defenderme a mí y mi color de piel por que en este instante estuve contemplando la creatividad de esta expresión y no la intención ignorante detrás de ella. Entendí lo poderoso que puede ser el arte! El arte tiene la fuerza de transformar una intención grosera y enseñarme algo sobre mi propio poder, yo puedo elegir como me afecta.

Entendí que hay esperanza.

Esta pieza no es sobre racismo. Trata de inspiración, imaginación, motivación y sobre todo trascendencia…

Créditos y ficha técnica
Fecha creación: 02/02/2020 / En activo

Idea y performance: Horacio Macuacua
Vestuario: Mat Voorter
Fotos: Sem Bruno