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Anuario 2017 by Flamenco Tradición
Cía Marco Flores Foto: Paco Villalta
El flamenco y las danzas españolas en sus formas originales permanecen en los escenarios

El flamenco permanece en sus formas originales en los escenarios gracias a un buen número de creadores que lo defienden.

La gran eclosión del flamenco escénico tiene nombre y apellido. Antonio Gades (1936-2004), en los ya lejanos años setenta, fue visionario que vio las posibilidades de su arte para el espectáculo escénico. No fueron muchas las obras que nos legó pero sí definitivas y determinantes para la vertiginosa evolución de la disciplina hacia la contemporaneidad.

Su legado es preservado desde la Compañía Antonio Gades, que mantiene en activo prácticamente todo su repertorio (Bodas de sangre, Carmen, Fuego, Suite Flamenca, Fuenteovejuna) y programas pedagógicos y de difusión como el espectáculo La danza de la punta al tacón o el proyecto Flamenco en el aula.

Los cultores del flamenco de hoy no es que vivan en el pasado pero son artistas que reafirman y enaltecen, desde su presente, ese valor de la tradición y las formas que no se puede disociar nunca del flamenco.

De ayer a hoy, la primera pieza de Beatriz Morcillo para su joven agrupación Aire Nuevo Danza es toda una declaración de principios en este sentido, en tanto supone un viaje desde los orígenes. Fiel a sus ideales se encuentra montando ahora su propia versión de Don Quijote de la Mancha que, sin ignorar el célebre ballet ruso, quiere traer la novela a su esencia castellana escenificándola desde los códigos de la danza española.

Le ocurre algo similar a Carmen Cortés, que también ha querido abordar desde las raíces a Cervantes en su propuesta La gitanilla, basada en el célebre escritor. Nacida en Barcelona con raíces andaluzas, Cortés se autodefine bailaora, auténtica en su baile pero en los montajes para su compañía no renuncia a su creatividad ni a sorber de otras fuentes. Lorca ha sido uno de los más recurridos como confirman sus creaciones Yerma o Mujeres de Lorca.

Ese rigor en las formas es el que caracteriza también el trabajo de la madrileña Guadalupe Torres que, tras su propuesta Roble, aborda ahora, en Acuérdate de entonces…,un flamenco estricto que se remonta a la época de máximo esplendor del cante y el baile como queriendo que desde ese pasado entendamos el flamenco de hoy.

El equilibrio entre la tradición y el momento que le ha tocado vivir es también esencial para aproximarse a la propuesta de la Compañía de Anabel Veloso, que acumula ya siete años de permanencia y ha estrenado piezas ambiciosas como La generación del 80. Los nietos del 27, una reflexión sobre los ilustres del 27, Poema Sinfónico Nº 2 o más recientemente Secreto a voces.

La autenticidad de Marco Flores, el rigor y escrupuloso cuidado de su baile no está, sin embargo, reñido con sus propios impulsos creativos como un joven creador de hoy. En 2010 arrancó su compañía con De Flamencas, un espectáculo muy flamenco pero al tiempo muy conectado con nuestro tiempo, que fascinó a las audiencias internacionales.

Desde entonces no ha parado, alternando la creación con extensas giras por todo el mundo. Sus trabajos recientes se van inclinando cada vez más hacia un lenguaje propio, rodeándose con colaboradores de lujo. A dueto con Olga Pericet montó Paso a dos, y en complicidad con Juan Carlos Lérida, su personal propuesta Entrar a juego. Ahora mismo prepara Fase alterna, con la que avanza hacia una mayor hibridación.

 

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