la red de la Federación Estatal de Compañías y Empresas de Danza
Anuario 2019 by Experimentales Búsquedas
Salud López Foto por cortesía Octubre danza
Compañía Natalia Jimenez Foto: Miguel Jiménez
Ingenio y creatividad convergen en la nueva danza experimental española.

La danza experimental española es vibrante y creativa. Generalmente enraizada en las motivaciones personales de sus autores, se mueve por territorios que no atienden más reglas que las que el mismo artista se imponga. Los temas son variados, impensables y sorprendentes. Revisar algunos da idea de la dimensión ecléctica de nuestra danza experimental.

La creadora sevillana María Cabeza de Vaca, usualmente preocupada por el tema de la identidad, se ha volcado en su nuevo e ingenioso solo Cabeza de Vaca, a revisar su propio árbol genealógico, deteniéndose muy arriba en un pariente famoso: el conquistador Cabeza de Vaca, que le sirve para, en el fondo, hablar de sí misma y sus obsesiones del siglo XXI. Delirante también se presenta la propuesta de Natalia Jiménez, directora de la compañía sevillana que lleva su nombre, para la que ha creado, junto a Félix Arjona, el dueto Propiamol (una práctica compartida de amor propio), en el que explora la interdependencia en la pareja y la incapacidad que tenemos para experimentar el amor propio, lo que se soluciona con un supositorio escénico de su invención, el Propiamol del título. Un espectáculo como estrategia de prevención de la violencia y el abuso dentro de las relaciones afectivas desde la danza

¿Para qué serviría una robot femenina en casa? Muchísimos responderían que para el sexo. Sobre ese tópico reflexionaron Catalina Carrasco y Gaspar Morey, directores de la compañía balear Baal, que da continuidad a su investigación alrededor del género y el papel de la mujer en una sociedad tremendamente orientada hacia lo sexual, en su nueva propuesta Ginoide Robot.

No menos imaginativa es A muerte, un paso al frente de Las hermanas Gestring, compañía sevillana liderada por Laura Morales y Greta García, que han imaginado su descenso al Hades en una creación mortuoria que les permite desplegar sus indiscutibles dotes para el humor desternillante. La luz, en sus acepciones literales, literarias y metafóricas, se ha convertido en una constante en la obra de Irene Cantero, autora de creaciones de reminiscencias místicas como Mientras hacia los años luz o Be You Still.

Singular y único se presenta el proyecto The Lieder, que el performer Javier Cuevas ha creado junto a Sara Serrano en Tenerife. Se trata de una  experiencia dividida en dos partes, una primera en la que los espectadores salen a marchar silenciosos por una ruta predeterminada de la ciudad y otra escénica, en el teatro, que propone una reflexión sobre las repercusiones de la marcha, el himno y el canto colectivo sobre el cuerpo y el ánimo.

Pionera de la nueva danza en Andalucía, Salud López reaparece con su compañía Octubre para proseguir su práctica alrededor de la performance, que cruza ahora con los preceptos convencionales del contemporáneo en su proyecto Número 0, que recurre a la música del emblemático compositor John Cage, usando la performance como un espacio-temporal, escénico y conceptual, que en realidad es el germen de un proyecto mayor ahora en proceso.

Más de 25 años de investigación constante avalan también a Alicia Soto, que desde su compañía Hojarasca en Burgos, ha venido creando trabajos innovadores como Estudio 3 Miradas, una performance para calle y espacios no convencionales, en la que experimenta la hibridación de la performance y el break dance. Larga es la trayectoria dentro de la experimentación del artista gallego Javier Martín, que tras la creación de Soma, en alianza con el performer y escultor ambientalista Joaquín Jara, ha estrenado método negro, una performance que gira alrededor de ideas contrastadas como ausencia-presencia o individuo-multitud.

       

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