la red de la Federación Estatal de Compañías y Empresas de Danza
Anuario 2016 by Experimentales Investigaciones y búsquedas
Cía Baal Foto: Gaspar Morey
Cía Javier Martín Foto: Daniel López
Un nutrido grupo de artistas españoles trabajan bajo la libertad sin restricciones que permite lo experimental

No son pocos en España los artistas que habitan los territorios de la experimentación y tiene Andalucía una importante concentración de creadores trabajando en estas zonas inexploradas, muchas veces marcadas por su interés en la fusión. Las artes plásticas y textiles señalan, por ejemplo, el camino de la joven agrupación D´akipayá Danza, que dirige Paula Carmona Jiménez y Anaïta Poruchot, que han estrenado Kimonoshima, obra que aborda las dos grandes tragedias nucleares de Japón: Hiroshima y Fukushima. Por su parte, la investigación y la creación multidisciplinar han centrado las preocupaciones de Laura Lizcano que desde Bikini Ducc, fundada en Sevilla en 2002, ha venido produciendo piezas híbridas como Odelia o Asemblage. Viene Alberto Cortés del mundo del teatro pero la contaminación escénica es la premisa de su joven compañía Cómo ser Alberto Cortés, con sede en Málaga, que desde 2012 ha venido montando trabajos como Yo antes era mejor, Exit o Historia de Mikoto. La sevillana María Cabeza de Vaca, que ha sido bailarina para muchos, gusta emprender proyectos en colaboración con artistas muy distintos a ella. Alégrame el día / Ro&Mari, con la artista plástica Ro Sánchez, Good News, su segunda colaboración con Emmanuelle Santos o su más reciente El experimento ruso del sueño, en la que une sus inquietudes a las del bailarín y coreógrafo andaluz Álvaro Frutos dan cuenta de estas alianzas. A su vez, Frutos ha venido desarrollando su propia investigación desde su Compañía Los Negros con trabajos como A mis viejos, Pez muerto, Bengala o Mirra.

Una investigación personal alrededor del trabajo del intérprete es la que caracteriza la propuesta de Guillermo Weickert. Su reciente trabajo Lirio entre espinas, con inspiración en El cantar de los cantares, es buen ejemplo de su estética. En una línea decididamente humorística destaca en Sevilla el colectivo Mopa, que comanda Juan Luis Matilla, recientemente abocado al solo con sus unipersonales Sad Dance Therapy y su delirante mirada a la Italia de Berlusconi, en Boh!. Por su parte, Natalia Jiménez Gallardo es andaluza, de Jaén y vive en Barcelona, Cataluña. Esta situación personal le ha empujado a una investigación en el tema de la identidad, cultural, en Júbilo, creación que supone el arranque de su joven Proyecto Conjugaciones, que ha sido seleccionado para el programa Creaciones en Proceso, del festival Mes de Danza sevillano este próximo otoño con la instalación coreográfica La obra vacía. Pero Conjugaciones es apenas uno de los muchos y vibrantes proyectos de reciente creación en Andalucía, que se decantan por la experimentación. Del todo curioso resulta el trabajo de Greta García y Laura Morales para Las hermanas Gestring que, fundado en 2013, ya acumula numerosos títulos. También coge vuelo la muy joven compañía En Profundidad, de la artista plural Irene Cantero, que tras estrenar El vuelo, prepara ahora Be You Still, en la que una vez más une herramientas de la tecnología y el cuerpo. Muy joven es también la Compañía Rosa Cerdo, que fue creada en Sevilla por Silvia Balbín a partir de su primera creación ALF, ideada conjuntamente con Alberto Almenara. Su otra propuesta, Tangram, roba el concepto al juego matemático chino, y se ha montado desde pautas de composición e improvisación presentadas a la manera de un puzle.

La improvisación como método de creación y lenguaje también domina, ya fuera de Andalucía, las propuestas de Javier Martín, creador experimental gallego que desde 2004 ha estrenado más de 30 trabajos, destacando El ansía, El antiedipo o El estado crudo. Symptoma, la más reciente de sus propuestas, fue ideada en colaboración con el destacado compositor ruso Oleg Karavaichuk, recientemente fallecido. Por su parte, Baal, compañía de Catalina Carrasco & Gaspar Morey, es motor del incipiente movimiento de danza contemporánea en Mallorca. Su interés por la investigación en el cuerpo y lo multidisciplinar da forma a su lenguaje en propuestas como Travelling to Nowhere, espectáculo de danza y tecnología interactiva o Crotch, una nueva creación que será estrenada este mismo verano en la Fira de Tárrega. Y en Tenerife es agente motor de nuevos lenguajes Nómada Danza, compañía fundada por Roberto Torres en 2000, que se ha caracterizado por orientarse hacia la búsqueda de nuevos públicos. Su más reciente creación, Para regalo, supone una colaboración de lujo con la veterana coreógrafa madrileña Carmen Werner.

El teatro físico experimental nacional tiene en Iker Gómez un fiel exponente. Interesado por la videocreación y el lenguaje multimedia, sus intereses quedan evidenciados en trabajos como Las Sylphides PI o El bosque del beso. Coherente se presenta también el trabajo de la compañía La Pharmaco, fundada en 2009 por la bailarina y coreógrafa malagueña Luz Arcas, que ha demostrado ser dueña de un lenguaje y una estética propios. Su creación La voz de nunca fue personalísima lectura de Esperando a Godot, de Beckett, mientras que el solo Kaspar Hauser, revisa desde la danza un caso real que había fascinado ya a escritores y cineastas. Personal es también el discurso de la ascendente creadora brasilera anclada en Madrid Poliana Lima, que se hizo con el primer premio en el Certamen Coreográfico de Madrid 2014 con su contundente trabajo Atávico, en el que hace una exploración acerca de la violencia sin recurrir a convencionalismos, y convoca a intérpretes alejados del cuerpo usual y estilizado de los bailarines al uso.

Existen también compañías muy eclécticas y diversificadas que amplían los márgenes de lo experimental. La fusión es la marca que define a Zukdance Company, joven agrupación madrileña dirigida por Itsaso A. Cano, que reúne a músicos, escenógrafos y dramaturgos con bailarines de muy distintas disciplinas, en su propuesta NU2. Mantener la intriga alrededor de las motivaciones de tres mujeres, en Sígueme; escarbar en el concepto de la belleza, en Inocuo, o desentrañar lo que esconde un acto social como tomar el té, en Five O’clock Tabú son ilustrativos de la diversidad temática de las creaciones de la joven compañía malArte, que bajo la dirección de Jessica Martín, nutre la actual escena valenciana.

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