la red de la Federación Estatal de Compañías y Empresas de Danza
Anuario 2020 by Danza y sociedad Así nos vemos
Marina Mascarell Foto: Marina Mascarell
Compañía Kor'sia Foto: Paul Rodriguez
Compañía Carmen Fumero Foto: Miguel Tomás
Una buena parte de la danza contemporánea actual parece dirigida a retratarnos como sociedad. Ofrecemos 15 problemáticas expresadas en 15 coreografías

Moral

Tras servirse de Giselle para hablar del amor en estos tiempos del like, la Compañía Kor’sia que dirige a cuatro manos en Madrid Mattia Russo y Antonio de Rosa, vuelve los ojos hacia Nijinsky y su tiempo para hablar del nuestro. Igra, su nueva creación, tiene como punto de arranque Jeux (1913), quizá la obra más desconocida de Nijinsky, pero no para remontarla sino para analizar desde ella el contexto social en el que fue creada y establecer paralelismos entre aquella moral y la de nuestros días. La notable fascinación de Kor’sia por Nijinsky (su obra Somiglianza, era adaptación de La siesta del fauno) se extiende ahora a su hermana Nijinska, también coreógrafa de Los Ballets Rusos.

 

Muerte

La muerte, el ritual del luto, la consternación por el que ya no está, la trascendencia y la memoria histórica pero también la poética, el surrealismo y una mirada menos trágica que de costumbre, son algunas referencias importantes y distintivas de esta escenificación del Requiem, de Mozart, hecha danza de emergencia por Yoshua Cienfuegos en la celebración de los veinte años de su compañía valenciana Cienfuegos Danza. En estas dos décadas ha transitado por muchos compartimentos de la danza para llegar a un punto de madurez que le permite abordar ahora esta ambiciosa producción en la que danza y flamenco se fusionan en un ritual fúnebre de carácter a veces festivo, en el que también cabe la celebración a la vida.

 

Rural

En el mundo rural se ha establecido una relación ancestral entre hombres y animales que queda perfectamente dibujada, todavía hoy, en las pruebas de arrastre de bueyes, una práctica ajena al mundo agitado de las ciudades que ahora ha sido llevada al lenguaje de la danza en Ojo de buey, la reciente producción de Proyecto Larrua, la compañía que dirigen en Vitoria-Gasteiz Jordi Vilaseca y Aritz López. Con ella dan continuidad a su pieza Idi-Begi para espacios no convencionales, aunque ambas contrastan con su otra producción, Otsoa, en la que desvelan los mecanismos, a veces siniestros, que usan las sectas para captar y mantener adeptos.

 

Pacto

Alianza sólida la de Begoña Quiñones y Verónica Garzón, que han ido transitando siempre juntas por caminos muy distintos en proyectos propios y ajenos. Pacto es un dueto de larga gestación, en el que ambas creadoras reflexionan acerca del pacto como actividad humana, a partir de una investigación que las llevó hasta los orígenes de la cultura occidental en la Grecia clásica, donde ya estaba tipificado el pacto entre dos o más partes, cuyas normas debían ser cumplidas. Pactos de convivencia, de no agresión o de silencio formaban parte de la vida civil. ¿Qué ha quedado de ellos? ¿Cómo se manifiestan hoy?… son algunas de las preguntas que las han guiado en esta coreografía.

 

Búsqueda

Carmen Fumero es codiciada bailarina canaria habitual en las producciones de destacados coreógrafos (Daniel Abreu, Antonio Ruz, Sharon Fridman o más recientemente La Intrusa Danza), pero en paralelo ha venido desarrollando junto a Miguel Zomas su propio proyecto con el que ha estrenado …eran casi las dos y Un poco de nadie, que indagaban, respectivamente, en las relaciones y el aislamiento social. Las idas, su nueva creación, que ha sido estructurada en tres capítulos conectados pero independientes, habla del camino que nos queda, de los constantes y cotidianos viajes de ida tal vez sin retorno que emprendemos en la vida, quizá buscando respuesta a lo que no la tiene.

 

Locura

Aunque en la forma Le Plancher, la nueva coreografía del madrileño Chevi Muraday para su Compañía Losdedae, pone en escena la peripecia trágica de locura y creatividad de Jeannot Le Béarnais, en el fondo habla de la práctica malsana del chismorreo y la burla que estigmatiza a los que padecen enfermedades mentales. Uno de ellos Jannot, cuya crisis personal estimuló su creatividad, aflorando su talento en el texto que talló en el suelo de su habitación antes de suicidarse. La pieza de parquet, que se convirtió, en los años setenta, en obra emblemática del Art Brut, es el eje sobre el que Muraday articula su nueva creación, un dueto emocionado que cuenta con un dispositivo escénico visualmente potente y de gran ingenio.

 

Racismo

Le ocurrió a Horacio Macuacua en Buenos Aires. El coreógrafo y bailarín mozambiqueño anclado en Andalucía, donde ha puesto en marcha su propia compañía, escuchó por la calle que le gritaban “carbón con patas”, tal vez el enésimo insulto racista de su vida pero quizá el primero que no le enfureció. “Por primera vez no sentí la urgencia de defenderme porque me quedé pensando en la creatividad de la expresión y no la intención ignorante detrás de ella. Entendí entonces lo poderoso que puede ser el arte”, relata para explicar los orígenes de su nueva creación Carbón con patas, aunque advierte que el tema de la obra no es el racismo sino la inspiración, la imaginación, la motivación y, especialmente, la trascendencia.

 

Placer

Anhelamos constantemente el placer, queremos vivir  el placer intensamente, pero a veces cabría preguntarse si lo que todos entienden por placer es de verdad lo más placentero, porque nos puede esclavizar una sociedad que parece diseñada para que no sea posible encontrar satisfacción en nada aunque nos mantiene todo el tiempo buscándola. La anhedonia o incapacidad para experimentar placer sexual, es el punto de arranque de No Pleasure, creación reciente de Iker Karrera para la compañía madrileña que lleva su nombre, y que ha reactivado después de un hiato, en el que estuvo trabajando para el programa de televisión Fama ¡a bailar¡.

 

Imaginario

En medio del proceso de su trilogía Bekristen / Cristianos, que revisa el peso del colonialismo y la domesticación, la creadora malagueña Luz Arcas, desde su agrupación madrileña La Phármaco, ha estrenado Toná, una obra emotiva y más íntima en la que reconecta con su infancia en Málaga, muy marcada por el folclore. En complicidad con Luz Pardo (música) y Virginia Rota (audiovisuales), también malagueñas, trabajó este unipersonal acompañado sobre la memoria colectiva y los imaginarios populares. Las historias de Trinidad Huertas, bailaora del siglo XIX, la procesión de la Virgen del Carmen por mar, la devoción popular y el imaginario del pueblo, son recuerdos por los que transita esta nueva creación de La Phármaco.

 

Marginados

Ogmia, compañía joven de Madrid, dirigida por el creador asturiano Eduardo Vallejo tiene preocupaciones concretas por temas que intentan dar visibilidad a la problemática de la cosificación de las personas, de esos seres excluidos por la sociedad y que forman minorías marginales. Lo hace desde una cuidada estética, en puestas escénicas de aires minimalistas sustentadas en una danza ágil y precisa, elaborada a partir del movimiento dactilar, una técnica de su invención que sorbe las formas personales de cada bailarín. No Time To Rage y más recientemente The Holy Trinity, sobre la situación social de desventaja de la mujer, dan cuenta de estas inquietudes.

 

Deshaucio

Para la bailarina y coreógrafa malagueña Paloma Hurtado, desde hace años residenciada en Tenerife, la danza y el arte en general no han de ser solamente entretenimiento sino herramientas que disparen la reflexión sobre los problemas de nuestra sociedad. Integrante del colectivo Lamajara y activa participante del extinto proyecto TenferifeDanzaLab, ha llevado en paralelo su propia trayectoria, destacando su unipersonal Ephimera, que nos obliga a ver lo que en la vida evitamos: la situación compleja y difícil de las personas que viven en la calle. Creada en alianza con la artista plástica Angharad Herrera, Ephimera es también un encuentro callejero entre la danza y el dibujo.

 

Solidaridad

La gran protagonista de Vigor Mortis es una casa que, de alguna manera, condiciona y entorpece la vida de los dos seres que la habitan. Son dos personas atrapadas en un espacio cambiante que subsisten con la única certeza de que se tienen el uno al otro. Podría decirse que la solidaridad es el tema de la nueva creación de Asun Noales para su Compañía OtraDanza, de Alicante. La creadora articula un dueto intimista interpretado por ella misma y el veterano bailarín Carlos Fernández en una obra que ha contado con la dramaturgia de Rulo Pardo. Vigor mortis es obra sobre la ansiedad y el desasosiego del que vive en un lugar que no le quiere, le rechaza y finalmente, le expulsa.

 

Peligro

Muchos ignorábamos que ese aparatoso y hermético traje, como de película de ciencia ficción, se llamaba EPI (Equipo de Protección Individual) pero la pandemia del coronavirus nos puso al corriente y hoy lo vinculamos con infección, contagio, emergencia, incomunicación, peligro y apocalipsis, que son las sugerencias inquietantes de Filia et Fobia, creación con la que la compañía catalana La Taimada se hizo con el primer premio del Certamen Coreográfico de Madrid el año pasado. Bajo la dirección de Olga Álvarez, este dueto nos presenta una situación de alerta en la que un personaje ataviado con un EPI manipula el cuerpo desnudo e inerte de una mujer. Muy inquietante.

 

Percepción

La valenciana Marina Mascarell es coreógrafa del mundo afincada en Holanda. Ha sido artista residente del prestigioso Teatro Korzo y es ahora  asociada del Mercat de les Flors de Barcelona. Su trayectoria hay que rastrearla en numerosas compañías del mundo que se han interesado por su trabajo que, sin embargo, sigue una línea estética que queda muy bien definida en su trilogía sobre lo performativo conformada por las obras A hefty Flood, Valley y la más reciente Second Landscape, en las que explora cómo las imágenes han tomado un papel importante en la sociedad y han condicionado la percepción que tenemos de la realidad.

 

Cola

Con el humor e ingenio que le es característico, el colectivo sevillano Mopa tira de surrealismo en su nueva producción, Cola Collective, para ponernos en una situación absurda que conduce a reflexiones sobre cómo somos. ¿Y si de pronto los humanos tuviésemos una cola saliendo del coxis? No importa tanto la cola a su autor Juan Luis Matilla como las consecuencias simbólicas, motrices y sociales que ello traería. Como es usual en Mopa, una situación extrema que roza el imposible es el punto de arranque para ofrecer una mirada crítica y divertida a los modos -y modas- que condicionan nuestra vida en sociedad.

 

 

 

 

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