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El 2 de noviembre de 1975, un cadáver apareció salvajemente apaleado y arrollado por su propio coche en Ostia. Era el cineasta, poeta y novelista Pier Paolo Pasolini. Un referente intelectual europeo y hombre incómodo, pues no hubo institución italiana que no lo considerase molesto o peligroso. El mismo Pasolini intuyó desde su juventud que su vida sería sellada por una muerte violenta, pero todavía hoy, 40 años más tarde, el caso Pasolini sigue irresuelto y abierto así como lo es el legado, el de un artista complejo y monumental. Su obra es fruto de un compromiso constante con la realidad, tanto que hasta el crimen que acabó con su vida fue un reflejo de esa decadencia moral de la burguesía a la que Pasolini dedicó su mirada más mordaz. Ese es quizás el legado más preciado de Pasolini, una mirada afilada e incómoda, que se refleja en toda su obra. Obra que sigue siendo brutalmente actual. Pasolini era un profeta, que tenía la capacidad de mirar hacia donde no debía. Es por ello que este espectáculo propone mirar aquello que no se quiere ver, lo incómodo, lo irresuelto: el último instante de su vida. La pieza propone recrear la escena material del crimen para que el público la observe desde diferentes perspectivas, analizarla y sentirla desde el cuerpo, en primera persona, a través de una coreografía de ordenes dadas por unos auriculares. Los espectadores participan en esta última fotografía de un cuerpo tendido en un descampado: un coche, objetos personales desperdigados aquí y allá y acompañados por el eco de su obra, fragmentos todos estos,  de un puzzle todavía por armar, para sentir y quizás en algún momento nombrar y entender, aquello que todavía no tiene nombre ni sentencia.

Créditos y ficha técnica
En activo

Dirección: Marcos Morau
Coreografía: Marcos Morau en colaboración con los intérpretes
Intérpretes: Pieza para 7 intérpretes. Alice Bariselli, Laia Duran, Cristina Facco, Fabio Ferrante, Lorena Nogal, Marina Rodríguez, Manuel Rodríguez, Diego Tortelli, Sau-Ching Wong, Roberta Raimondi y Massimiliano Briarava.
Asesoramiento dramatúrgico: Celso Giménez y Tanya Beyeler.
Escenografía e Illuminación: La Veronal
Producción Ejecutiva: Juan Manuel Gil Galindo
Asistente de Producción: Cristina Goñi Adot
Coproducción: La Veronal y Festival Danza Urbana Bologna.
Con el soporte a la producción de: TIR Danza
Con la colaboración de: ATER – Circuito Multidisciplinare dell’Emilia Romagna

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